miércoles, 11 de noviembre de 2009

Hoy, los obreros de la construcción.




Creo que para nosotras, las mujeres, es preferible (siempre hablando de los trayectos en la city) llegar tarde por el caos de tránsito, mojarnos por no haber llevado paraguas o que se nos rompa un taco en medio de la 9 de julio; antes que pasar por una obra en construcción.
No sé, tal vez sea algún trauma mio, pero siempre que puedo las esquivo (cruzo la calle, paso rápido mirando el piso, etc, etc.) y cuando no puedo esquivarlas sufro.
Me molesta demasiado su falta de selección (es lo mismo que pase yo, mi tía, mi abuela o el oso Barney), ellos van a gritar al viento alguna guarangada. O algo que puede ser aún peor (por lo menos para mi) que se queden todos mirándote fijo sin darse cuenta lo incómoda que te hacen sentir y sin tener la mínima idea de todos los insultos que gritamos por dentro (obviamente les gritaríamos un: POR QUÉ NO LE DECÍS ESO A TU VIEJA?? LA P....hahdaoih QUE TE Pdfhfh, pero como la mayoría de nosotras somos seres inteligentes sabemos que si nos meten detrás de esas chapas saldremos con un hijo o quien sabe que otra cosa).
Además de todo esto, yo creo que si contáramos el tiempo que desperdician diciendo estupideces y mirando descaradamente, los edificios se construirían mucho más rápido. Esto último se basa en un hecho completamente real, los que viven por el barrio se van a dar cuenta, el edificio de Jujuy y San Juan hace más de un año que está en iguales condiciones y definitivamente sus obreros me tienen harta.



. Y ya verás, las sombras que ayer estuvieron no estarán .